domingo, 12 de febrero de 2012

La crisis, la política y la maternidad, o sobre los pasos del nuevo gobierno hacia la conciliación


No me  gusta hablar de política. Hace tiempo que he perdido la fe en los políticos. Básicamente desde que la política se ha convertido en una “carrera” en la que no hace falta ni estudios ni idiomas ni, en muchos casos, dignidad ni ética. 

En el fondo de mi memoria quedó grabada una idea cuando estudiaba en el instituto y nos enseñaban los orígenes de la democracia y de la política en la Antigua Grecia: los que se dedicaban a la “política” no ganaban nada por ello, lo hacían por vocación a la “polis”. Aquellos griegos posiblemente se estirarían de los pelos al ver en lo que se ha convertido hoy día su original democracia. A lo mejor aquello tampoco era cierto; a lo mejor mi memoria ha tergiversado la realidad. A lo mejor. Pero creo que no. 

La cuestión es que estos días, una vez más, he perdido la fe en los políticos. El jueves pasado nos despertamos con las esperanzadoras palabras de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. Ante la Comisión de Igualdad de la Cámara Baja anunció una serie de medidas que, si se llegasen a cumplir, quizás la situación de la mujer-madre-trabajadora-dentro-y-fuera-de-casa mejoraría sustancialmente: igualdad de sueldos, flexibilidad de horarios, guarderías en los centros de trabajo, posibilidad de teletrabajo… vamos, un mundo ideal para la conciliación familiar y laboral. Algunos grupos de la oposición aplaudieron las propuestas pero apuntaron su carácter etéreo y poco conciso. 

Dos días después aparecía otra noticia. Esta vez más concisa y menos esperanzadora: El gobierno suprimía los incentivos para los contratos por reincorporación de las mujeres tras un permiso de maternidad o una excedencia por cuidado de hijos. A lo mejor es que ese dinero es el que van a usar para llevar a cabo el resto de medidas anunciadas dos días antes. Pero me da a mí que no. 

Tengo la negativa sensación que al final, nadie sabe cómo solucionar un tema que es más grave de lo que parece. Hace tiempo oí hablar de algo que se conoce como el “suicidio demográfico” es decir, la tendencia de nuestra sociedad a un envejecimiento demasiado acelerado y una reducción exagerada de los índices de sustitución generacional. Vamos que ya no nacen suficientes niños como para poder mantener en pie una sociedad que cada vez es más mayor. 

El tener hijos no es un capricho de las mujeres. Es un hecho natural y una necesidad social, si queremos que nuestra sociedad tenga un equilibrio demográfico. Y se nos debería reconocer esa importancia social de una vez por todas. 

Pero mientras tener un hijo suponga un drama económico, laboral, profesional y mental para la gran mayoría de mujeres, la cosa no va a ir bien. Mientras las mujeres que se quieren quedar en casa cuidando de sus hijos no lo puedan hacer porque necesitan su sueldo para salir adelante. Mientras las mujeres que quieren trabajar no tienen dónde dejar a sus hijos. Mientras la mujer y el hombre (que también tiene sus derechos en todo esto) no sean dueños de sus propias decisiones familiares, no sé qué sociedad vamos a dejar a nuestros (pocos) hijos. 

27 comentarios:

  1. Y no solo es una necesidad social, que lo es, también es una necesidad para la supervivencia del hombre como especie. Pero me da que esa conciencia no existe, no vemos mas allá de nuestro propio ombligo.. no hay mas que ver como nos tratamos los unos a los otros, todos seres humanos, gente muriendo de hambre, en guerras, .. como tratamos el planeta que es nuestra casa. Suicidio demográfico, que triste final.

    Gracias por tu reflexión Sandra. Un beso!

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    1. Deberíamos ver las cosas más en su conjunto y no, como bien dices, desde nuestro ombligo y nuestro propio egoísmo. Un beso

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  2. Vamos de mal en peor.
    Han recortado en sanidad y en educación, cosas que a mi entender no deberían tocarse. La verdad es que prefiero no hablar de este tema porque temino muy cabreada y triste.
    Espero que se den cuenta a timpo de la importancia que tienen los niños en la sociedad.
    Un abrazo

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    1. Es alarmante que las cosas básicas de la sociedad y la persona estén pasando a planos muy inferiores. Besos

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  3. Sandra, cuánta razón!!!
    El mundo se ha vuelto patas arriba y las cosas importantes han dejado paso a las tonterías más supremas!!!

    Es alucinante cómo algo que debería estar en la cúspide de la pirámide se encuentra en el inframundo....De verdad que cuesta tanto entender que deben nacer niños para llegar a ese equilibrio del que tú hablas?
    De qué, si se apoyase más a la mujer, la sociedad sería mejor?

    Bueno, y si ya hablamos de sanidad y educación, ya es para mear y no echar gota!!

    Un besazo

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    1. Tu lo has dicho, el mundo está totalmente patas arriba. Un beso

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  4. Con la política del miedo además, parece que no podemos quejarnos, "mira Grecia", todos callados que tenemos que pagar el pato como sea, y mientras tanto las desigualdades haciéndose mas y mas grandes. Francamente me desmoraliza mucho la situacion que dejamos a nuestros hijos, ¿suprimir empleos para crear empleos?
    Buena reflexión Sandra, un beso.

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    1. Ahora estamos en uno de los peores momentos para quejarse pero esta situación viene de lejos. Es cierto que ahora estamos todos asustados y así no nos quejamos. Un beso

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  5. Muy buena entrada y muy desolador el panorama que tenemos...

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  6. Es indignante! Y lo que vendrá!
    La maternidad será vista socialmente como un problema y vivida por las madres con muchas dudas. No puede ser!

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    1. Totalmente de acuerdo, ahora la maaternidad es más un problema que otra cosa

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  7. el último punto, tu reflexión... es la más importante de todas.

    ojalá llegue todo esto a ser leído por alguien q pueda hacer algo.

    besos

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  8. Buena reflexión, como siempre Sandra; el tema es que las medidas se siguen tomando en torno al corto plazo, y con fines netamente electoralistas; efectivamente de políticos estamos hasta las narices... En cuanto al tema que nos atañe, hasta que la sociedad no vea que la natalidad es una necesidad y no un problema, creo que tendremos muy difícil el camino hacia ese equilibrio y ese reconocimiento!.

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    1. En el fondo hay como una doble moral, son importantes los niños pero nadie quiere responsabilizarse de verdad ni de ellos ni de su educación

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  9. Sandra, una estupenda reflexión, me ha encantado tu post. Además las conclusiones son brutalmente reales!! Siento lo mismo que tú, y tenemos que pelear contra todo esto, porque ¿hacia dónde estamos andando? ¿Hacia el "suicidio demográfico"? Necesitamos un cambio!

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    1. Es cierto que necesitamos un cambio y hasta que no nos demos cuenta, mujeres, políticos y la sociedad en general, la cosa no mejorará

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  10. totalmente de acuerdo contigo. Simplemente yo añadiria el punto de vista del pequeño empresario (el grande no tiene problema). Debemos legislar para que los trabajadores ejerzan su derecho a ser padres y madres y a cuidar de sus hijos, compaginando vida laboral y personal, pero no olvidemos que si no ayudamos a llevar esa conciliacion al pequeño empresario ,es insostenible, con lo cual poco se podrá hacer...

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    1. Tienes toda la razón, siempre se habla de grandes empresas cuando este país tiene un elevado número de pequeños empresarios que tienen muy difícil llevar a cabo medidas de conciliación aunque quieran

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  11. estoy totalmente de acuerdo contigo... a mi me encantaría ser madre pero por todos esos problemas que enumeras de momento es solo un sueño para el futuro... al final dejaran de nacer niños y a ver que hacemos... de momento cada vez se tienen hijos mas mayor, cuando ya no es seguro ni para la madre ni para el hijo, ademas cada vez a mas hijos les toca cuidar de sus padres cuando debería ser al revés... me parece tristísimo...

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    1. Es triste que no puedas ser madre por la situación social en la que nos encontramos y por desgracia muchas mujeres están en la misma situación

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  12. Pues tienes toda la razon, mientras sigamos con la misma sensacion instaurada de que las mujeres que quieren tener niños son por capricho, mal vamos... Y las medidas que se están tomando no ayudan nada nada... Un besito

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    1. Y fíjate que siempre lo focalizamos en las mujeres, como si nosotras fueramos las únicas responsables de todo esto de la demografía. A ver si vienen tiempos mejores

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  13. Buena reflexión, me uno a tus seguidoras (y los seguidores?) y aunque es lamentable la situación me alegra ver que no estoy sola en el desierto de mi deseo de disfrutar de la maternidad. De momento nos tendremos que sacar las catabas del fuego solitas, y solitos. Pero espero que como sociedad en conjunto nos demos cuenta que sin cuidar del futuro no vamos a ninguna parte. Y no me refiero sólo a engendrar y parir hijos, sinó a tener el tiempo de calidad suficiente como para educarlos, darles autonomía, enseñarles a ser personas optimistas, respetuosas, felices, dotarles de autoestima para que sean buenas personas, buenos amigos, trabajadores responsables, realizados, creativos... Luego ponemos es grito en el cielo por la cantidad de ni-nis, por la falta de respeto, por el desinterés generalizado o las altas tasas de violencia y de enfermedades mentales... De verdad nos sorprende tanto? En fin, al toro!

    Http://en1000palabras.blogspot.com

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