lunes, 21 de febrero de 2011

Depresión post lactancia materna


Tras los partos de mis dos hijos tuve la suerte de, a pesar de estar agotada y exhausta, no sufrir la temida depresión post parto. Había momentos de desesperación y angustia por la inexperiencia, sobretodo con mi primer hijo, pero por encima de todo me sentía feliz. Quizás no lo sufrí también por otras razones. En los cursos de pre-parto, daban algunas pautas para detectar e intentar paliar este sentimiento. En las revistas de mamás que leía por aquel entonces era un tema que se trataba a menudo. Consejos del tipo, intentar dormir cuando el bebé dormía, dedicar un ratito del día a cuidarte y cosas por el estilo, seguramente me ayudaron.

Lo que no me esperaba era sentirme tan sumamente mal cuando mi bebé gigante dejó la lactancia materna.

Destete radical
En ningún momento me planteé destetarle en contra de su voluntad. Habíamos llegado a un perfecto equilibrio entre la comida que ya tomaba sólida y la lactancia materna. Incluso con casi todos sus dientes y los constantes comentarios y frases recurrentes del tipo “¿aún le das el pecho?”, no había ningún problema. De hecho era muy gracioso porque las últimas tomas venía él caminando y bebía de pie.

Pero un viernes por la tarde, sin avisar, lo dejó. En ningún momento dio señales de destetarse; no había reducido las frecuencias ni nada que me pudiera indicar que iba a dejar la lactancia materna. Pero aquella tarde, se dirigió hacia mí, le pregunté si quería leche, lo puse al pecho y empezó a llorar desesperadamente señalando la puerta de la cocina.

En mi turbación, tardé un buen rato en entender que lo que me pedía era leche de fórmula que hacía poco más de un mes le habíamos empezado a dar de modo esporádico. Y así terminó mi primera experiencia con la lactancia materna.

Días para olvidar
Aquel fin de semana fue horrible. Me lo pasé llorando mientras mi hijo me miraba extrañado y mi marido intentaba consolarme sin conseguirlo. Sentí como que perdía algo valioso para siempre. Después de un principio horrible, la lactancia materna se había convertido en una experiencia de las más maravillosas y beneficiosas que he vivido nunca.

La recompensa
Después de aquel triste fin de semana, llegó la recompensa. Pocos días después supe que estaba embarazada de nuevo. Aquella había sido la razón, con toda probabilidad, por la cual mi hijó dejó tan radicalmente la lactancia materna. Sentí muchas cosas al saber que estaba de nuevo embarazada; una de ellas fue que podría volver a experimentar todas aquellas preciosas sensaciones que me había dado la lactancia materna. Y así ha sido.

Como sufro de ansiendad anticipatoria, intento no pensar en el día en que mi pequeña foquita deje de lactar. Por ahora disfruto mirando como se le hinchan sus mofletes de leche y felicidad.

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12 comentarios:

  1. ay, no me digas eso! ahora que estanjanito toma poco, voy pensando en que algun dia lo dejrá y me entristece un poco, espero no sufrir depresion, aunque si estabas embarazada era normal!

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  2. cuando leo esas cosas sobre la lactancia materna me dais una envidia terrible, yo nunca lo he podido vivir...
    Espero que la pequeña foquita siga mamando mucho tiempo ;)

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  3. Ayyyy, parecerá una tontería pero a mi me esta costando un poco de trabajo ver que la gordi esta probando nuevos alimentos (papillas de cereales, fruta...). Menos mal que sigue cogiendo el pecho con pasión Jejeje. Un besito fuerte!!

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  4. Pues ná, a por el siguiente... jajaja
    Del destete ni me entere, al revés para mi fue todo un alivio, despúes de 4 meses de lloros incesantes, por fin descansamos...
    Pero la de después del naciemto si k la sufrí, me sentía fatal, llorando contuamente sin motivo aparente..
    La verdad k kien la padezca, la compadezco, por k se pasa fatal...
    Por lo de las peleas, creo k son inevitables entre niñ@s pero por supuesto k el ejemplo ayuda... y tanto
    Buen lunes wapa :)

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  5. Mi princesa pequeña hizo eso, el día que cumplia los seis meses no quiso más...no hubo manera, pero la verdad es que no entré en esa depresión, en cambio vi llorar a mi cuñada desconsoladamente, por tener que dejar de dar pecho, es algo increible.

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  6. qué tema...! De un mes para acá Kyara ha bajado considerablñemente sus tomas, algunos días los ha pasado enteros sin pedir nada y yo ya empiezo a a extrañarlo :(
    besos

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  7. Mi intención con este post no era que os deprimierais! Más bien era una reflexión para que las madres que tenemos la suerte de dar el pecho a nuestros hijos, disfrutemos cada segundo precioso que nos regalan cuando están lactando. Es la conclusión positiva que saqué de aquella tristeza que sentí.
    Tricius: seguro que tu hijo te ha dado también momentos preciosos aunque no estén ligados a la lactancia. Como ya comenté en un post anterior, los hijos tienen infinidad de maneras de mostrarnos su cariño y darnos felicidad.
    Virginia: Por favor! como cuando mi pequeña foquita deje de lactar sea porque estoy embarazada otra vez me vas a oir ja ja!!! Hasta que no me toque la loteria, mejor que no.
    Y a todas: muchas gracias por vuestros comentarios y a seguir EXPRIMIENDO la felicidad maternal. UN BESO!

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  8. yo sufri la HORRIBLE depresion postparto...vaya...q mal lo pase!

    tus palabras, si bien sentiste pena, sabes ya como disfrutar del momento actual y no pensar en un futuro al cual temes (el destete), vos aprovechá el ahora! y listo :D

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  9. Pues sí, entiendo que te costara asimilar el fin de la lactancia, porque es algo muy bonito. Pero claro, algún día tiene que llegar, ¿no? A mí también me costará cuando mi hija decida dejarlo.

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  10. La verdad es que antes de iniciar la lactancia con ni peque no podía imaginar el vínculo tan fuerte que se establece y que mi pecho iba a ser para él mucho más que mero alimento. Creo que cuando se destete me va a pasar como a ti.

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  11. yo me encuentro ahora mismo muy muy triste porque mi hija pequeña ya no quiere el pecho. Me siento fatal porque la obligo a cogerlo y llora y me parece que soy egoista con ella. No sé como explicarlo, me encuentro muy baja de animos no se si es la primavera, pero lloro y lloro y no paro de llorar, cada vez que la niña toma un biberón y no quiere el pecho. No me consuela nada. espero que pronto pueda escribir contando que ya estoy recuperada. Besos

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  12. Em sembla brutal que el nen d'alguna maner intuís que estaves embarassada i ja no volgués més pit. Animal 100%!
    Jo no hi vull ni pensar el diacque el baby ja no vulgui més, perquè crec que estic més enganxada jo que ell.

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